Cumpliendo la solicitud de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, en Tumaco se desarrolló un Consejo Departamental de Seguridad, el cual fue convocado por el Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo,
En este caso, la Magistrada Belkis Izquierdo entregó oficialmente el Protocolo Intercultural de Seguridad con Enfoque Restaurativo, que garantizará condiciones seguras para la implementación de la segunda fase del proyecto “Armonizándonos en el territorio del Pueblo Awá”, dentro del Macrocaso 02.

Referente a nivel internacional
El Macrocaso 02, abierto en 2018, investiga los actos de violencia ocurridos entre el año 1990 y 2016 en los municipios de Tumaco, Ricaurte y Barbacoas, donde se denuncian más de 105.000 víctimas, entre ellas comunidades afrodescendientes, indígenas Awá y campesinas. “Este proceso convierte a Nariño en referente internacional, por integrar enfoques diferenciales, étnico, territorial y de género, y por innovar en justicia restaurativa con participación directa de las comunidades”, señalaron.

El Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, señaló: “En Nariño construimos la paz con dignidad, memoria y justicia. Este protocolo es una hoja de ruta viva que nos convoca a trabajar unidos por la protección del Pueblo Awá y de todas las víctimas. Lo que podemos hacer por ellas es detener la máquina de la guerra”.

Inicio del proceso
El proyecto en la primera fase logró restaurar el camino ancestral hacia la Casa de la Sabiduría Marcos Pai en el resguardo Tortugaña Telembí, gracias a la articulación entre comunidades, guardia indígena y entidades estatales, no se presentaron hechos de inseguridad.

La Fase II incorpora trayectos más extensos, mayor número de comparecientes, y actividades restaurativas en un contexto de riesgos crecientes. El protocolo entregado y adoptado establece acciones concretas de prevención, rutas de protección y medidas diferenciales para salvaguardar la vida, la cultura y la autonomía indígena.

Reacciones
Las comunidades Awá resaltaron la importancia de contar con este instrumento. Jairo Javier Bisbicú, consejero de la UNIPA, expresó, “Este protocolo nos da garantías para avanzar en el proyecto Armonizándonos, que no solo restaura caminos físicos, sino también nuestra memoria y seguridad territorial”. A su vez, Ricardo Palomino, firmante de paz, aseguró, “Cumplir con la reparación a las víctimas es nuestro compromiso, y este protocolo es la base para lograrlo”.
Nariño se consolida un modelo de justicia restaurativa único en el país, que articula a la JEP, las comunidades étnicas, los comparecientes y la comunidad internacional. “La implementación de la Fase II del proyecto Armonizándonos ratifica que la paz territorial se construye desde abajo, con diálogo intercultural, garantías de no repetición y un compromiso real con las víctimas”, agregaron.



