Por: Jorge Arturo Bravo EL DESPERTADOR DEL SUR
Luego de pasar la jornada electoral del pasado domingo 8 de marzo, donde el pueblo nariñense, para nuestro caso, eligió a quienes irán a conformar, por el Departamento de Nariño, el próximo Congreso de la República, podemos decir que ese, gústenos o no, es el resultado de la voluntad del pueblo, que llegó a las urnas para elegir a quienes creyó son los mejores y que, en tal virtud merecen por méritos, llegar al Congreso de la República.
Comparados con nuestros congresistas anteriores, de quienes se dice que poco o nada hicieron por el progreso de Pasto y por Nariño, vemos que unos repiten, algo debieron hacer para ser reelegidos, de hecho, con la experiencia que tienen, ahora sí trabajarán por nuestro Departamento; pero también vemos caras nuevas, como Rosita Guevara, Alejandra Abásalo, Carlos Alberto Pantoja “Gabeto” y Eduardo Enríquez Caicedo, etc.
La médica Liliana Benavides Solarte, de verdad que merece en estas páginas un espacio aparte, pues sus altas calidades profesionales y humanas, como lo significa su profesión se hizo merecedora, contra todos los ataques de que fue objeto, llegar nuevamente al Senado constituyéndose, en los 122 años de historia del Departamento, en la segunda mujer, después de la doctora Myriam Paredes, que llega a la más alta Corporación Legislativa del país.
Definidos pues, cuántos y cuáles son los congresistas nariñenses que por Nariño salieron elegidos, solo les queda comenzar, desde ya, a trabajar unidos, como en un solo haz de voluntades, por el progreso y desarrollo de Nariño y de sus gentes, y sacarlo del estado en que encuentra; que los congresistas nuevos empiecen a demostrar, espero me convenzan, que no son los corruptos a los que tanto atacaron en tiempo de campaña.
Creemos que el principal reto de nuestros congresistas nariñenses, debe ser, sin duda, hacer realidad, de una vez por todas, la doble calzada Pasto-Popayán, una obra tan anhelada por el pueblo nariñense, y que creíamos que, en el Gobierno de Gustavo Petro se conseguiría, pero nos equivocamos, y no obstante, pastusos y nariñenses volvieron a votar por el Pacto Histórico con los resultados por todos conocidos, pero como buenos pastusos, sumisos y obedientes, seguiremos esperando que ocurra un milagro y podamos, por fin, ver esta tan anhelada obra.


