A CAMBIAR PRIMERO NOSOTROS

Por: Jorge Arturo Bravo EL DESPERTADOR DEL SUR

Después de vivir la Semana Mayor, donde los pastusos demostraron mucho fervor, mucha piedad, y recogimiento; los templos estuvieron colmados de feligreses, cientos asistieron a todos los actos religiosos, participaron de las procesiones, de las romerías, donde con mucha fe pedimos al Cristo Crucificado por una mejor situación para nosotros, para la familia, para el país, para que por fin llegue a los colombianos, a los pastusos, en particular, LA PAZ TOTAL, la que tanto pregona el Gobierno, sin resultado alguno hasta el momento.

Nuestros altos jerarcas de la Iglesia Católica, Cardenales, Arzobispo, Obispos y Sacerdotes, incluido el Papa León XIV, en sus diferentes homilías, pidieron por la reconciliación entre todos los pueblos del mundo, entre todos colombianos, entre los grupos alzados en armas, los familiares y amigos, cambios que, de verdad, deben empezar dentro de nosotros mismos, pues si no cambiamos primero nosotros, no esperemos que cambiará el mundo.

Esperamos que después de esta Semana Santa, de este arrepentimiento, lo que prometimos, ante Cristo Crucificado, de verdad lo cumplamos; sigamos, entonces, siendo cada día, mejores personas, dejemos ya de seguir sintiéndonos orgullosos, “sintámonos orgullosos sí, pero de ser pastusos”, buenos pastusos, “no de ser pastusos vivos”, “unos más vivos que otros”, de esos que siempre están pendientes para ponerle la zancadilla al otro y buscarle su caída.

Sigamos rescatando e inculquemos en todos, esos valores perdidos, porque los valores no se enseñan, se inculcan, lo hemos dicho y escrito tantas veces, y volvamos por los buenos modales, por la buena educación, esa que queda después de salir de las aulas escolares, por las buenas costumbres, como se dice popularmente, para ser, de verdad, unos buenos ciudadanos en todos los aspectos, incluidos funcionarios públicos, políticos y hasta periodistas “lambiscones”, y así todos, vivamos en Paz, con Dios, con la familia, y con el medio ambiente.

AL MARGEN: Es una vergüenza para el Gobernador Luis Alfonso Escobar, “un buen cocinero” y “amigo del populismo”, tener el Coliseo Cubierto “Sergio Antonio Ruano”, en el más completo abandono.