En hospitales de Cali y Tumaco permanecen los 4 menores de edad, entre los 2 y 6 años, que resultaron heridos luego que activaran un campo minado mientras jugaban. El caso se presentó en la vereda La Laguna, a una hora del casco urbano de Olaya Herrera, Nariño, donde 4 menores de edad resultaron afectados tras la activación de un área minada instalada, según las autoridades, al parecer, integrantes del Grupo Armado Residual, GAO-r, Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, estructura Alfonso Cano, son los responsables de la instalación del artefacto explosivo.

Traslado a Cali por Aviación del Ejército
En este caso, La rápida reacción de los militares en terreno, y el apoyo oportuno de la Aviación del Ejército Nacional permitió evacuar a tiempo a los cuatro niños.
“En una misión de apoyo humanitario, el Ejército Nacional desplegó sus capacidades operacionales terrestres, y aéreas, para atender la emergencia. Este repudiable hecho es una infracción al Derecho Internacional Humanitario por la utilización de medios y métodos ilícitos de la guerra que atentan contra la vida, la integridad y la libre circulación de las personas, exponiendo de manera deliberada a la población civil”, señalaron los militares.
El Ejército Nacional hizo un llamado a los organismos internacionales y defensores de los Derechos Humanos para que se sumen al rechazo de estas acciones criminales perpetradas por grupos al margen de la ley, “continúan financiando su accionar mediante economías ilícitas”, dijeron.

Difícil misión nocturna para traslado de menores heridos
En este caso, las capacidades aeromédicas de su Fuerza Aeroespacial Colombiana, fueron determinantes para el traslado de los menores, tres de ellos desde Tumaco hasta la ciudad de Cali, a un centro hospitalario de mayor nivel debido a la gravedad de las lesiones que presentaban.
La respuesta fue inmediata, y la activación del Comando Aéreo de Combate Número 7 para garantizar su traslado en el menor tiempo posible.
El traslado fue en una aeronave UH-60, en la que fueron transportados los tres menores, ellos presentaban lesiones abdominales, y en miembros inferiores, ellos fueron atendidos de manera permanente por el equipo aeromédico, cuya intervención fue clave para mantener su estabilidad durante todo el trayecto.

Manejo de los heridos
Durante el vuelo, el personal militar del área de la salud realizó monitoreo continuo de signos vitales, administración de analgesia, suministro de oxígeno suplementario y aplicación de medidas de soporte, manteniendo control sobre posibles signos de sangrado, además las tripulaciones operaron a una altitud controlada de doce mil pies para no comprometer la condición de los pacientes.
El viaje se cumplió a altas horas de la noche, bajo condiciones de baja luminosidad y meteorología variable, lo que requirió el uso de equipos especiales de visión nocturna; al arribo a Cali, los menores fueron entregados a personal médico para su traslado hacia el Hospital Universitario de Santiago de Cali, donde continúan recibiendo la atención especializada requerida.



