Por: Jorge Arturo Bravo EL DESPERTADOR DEL SUR
Hace varios días, en este mismo espacio nos referimos al estado de abandono y olvido en que se encuentra el Coliseo Cubierto “Sergio Antonio Ruano”, escrito que despertó los más diversos comentarios, unos a mi favor, otros en contra, “los lambiscones que aman y defienden al Gobernador, Luis Alfonso Escobar, el Gobernador con más doctorados”, pero que en las universidades donde estudió no le inculcaron, ni la sencillez ni la humildad.
Hoy complacido, puedo escribir, sin “lambonería alguna”, que muy bien y nuestras felicitaciones sinceras, porque, al fin se empiezan los estudios pertinentes para darle nueva vida a este escenario deportivo de tantos certámenes regionales, nacionales e internacionales, eventos que ponía muy en alto el nombre de nuestro Departamento, pero no hace falta que “el periodismo local le dé tanto bombo al Gobernador, Luis Alfonso Escobar.
Una grandiosa obra que ya cumple los setenta años de vida, fue construida en 1956, siendo Gobernador de Nariño, el ilustre barbacoano, Sergio Antonio Ruano, en cuyo honor lleva su nombre, a quien el periodismo “acomodado y de conveniencia que tenemos en nuestro medio”, le dan todos los reconocimientos y todos los méritos por haber sacado adelante tan importante obra deportiva.
Pero ninguno, ni los funcionarios del Gobierno Departamental, ni el periodismo local, reconocen que esta obra, como el Estadio “13 de junio” hoy estadio Libertad, el teatro Al Aire Libre “Agustín Agualongo”, y la avenida ”Rojas Pinilla”, se hicieron, y lo debemos reconocer, gracias al valioso aporte económico del entonces Presidente de la República, General, Gustavo Rojas Pinilla, sin cuyo apoyo, el doctor Sergio Antonio Ruano, no hubiese podido realizar estas obras, si sabemos que Nariño y nuestros gobernantes siempre, a través de la historia, han llorado pobreza, la pobreza que ha caracterizado al Departamento de Nariño.
Porque la gratitud es símbolo de grandeza, y la grandeza está en las personas buenas, ¡carajo! ¿No entiendo por qué? nunca se ha reconocido que el General Gustavo Rojas Pinilla, “el dictador para los conservadores y liberales”, a quienes les quitó el ponqué que cada cuatro se lo repartían, para Nariño ha sido uno de los mejores Presidentes; que los patusos, por su egoismo, envidia e ingratitud, que nos caracteriza no lo reconozcamos, “es cosa aparte”.


