A DEFENDER LA DIGNIDAD DE UN PUEBLO

Por: Jorge Arturo Bravo EL DESPERTADOR DEL SUR                                                  

Parece que la historia se repite, la historia de mantener a un pueblo ilusionado, por las obras que a nivel nacional se ofrecen, obras que no son un regalo sino una obligación de los gobiernos centrales; obras que permitirán el desarrollo regional en todos los campos: económico, social, turístico, y con ellas, un mejoramiento de la calidad de vida de todos los habitantes de esa región, ciudades, pueblos y veredas.

Me refiero a la promesa hecha por el Gobierno Nacional respecto a la Doble Calzada Pasto-Catambuco, obra que todos los habitantes de esta región sureña del país esperábamos con inconmensurable ansiedad, pues todos, creiamos que ya era una realidad, pues todo -se decía- estaba dispuesto para iniciarla, y la felicidad era rebosante en todos quienes habitamos esta región, la que siempre ha sido mirada de soslayo, por los gobiernos nacionales de turno.

Pero, como bien se sabe que en Nariño y en Pasto, en particular, no tenemos líderes, no tenemos congresistas capaces de representar al pueblo que creyó en ellos, que no les de miedo hablar, que nos les de miedo denunciar las anomalías de un gobierno, frente a un pueblo, tratan entonces, alegremente de incumplirlas mancillando la dignidad de una región, la dignidad de un pueblo, la dignidad del pueblo pastuso, en particular.

En hora buena todas las fuerzas vivas de Pasto y de Nariño, alrededor de nuestro alcalde, doctor Nicolás Toro Muñoz, -a quien apoyamos su postura frente a esta situación y rechazamos los absurdos e ignorantes señalamientos que se le hace desde la ANI, especialmente,- se han unido, como en solo haz de voluntades, para levantar, su brazo y su voz, y de manera beligerante, sin arrodillarse a nadie, porque los derechos no se piden de rodillas, se exigen de pie, de frente, sin miedo y vamos todos, incluido el periodismo que debería ser el principal vocero del pueblo en los momentos de crisis como el que hoy nos ocupa, a defender la dignidad de nuestro pueblo.

Defendamos nuestra dignidad para que esta obra tan necesaria para nuestra región, no se convierta en “otra mentira más” como la Refinería de Occidente, no obstante, las luchas que se dieron, la Doble Calzada Pasto-Popayán, que sigue siendo un sueño, sobre la cual, a nuestros congresistas, en particular, incluidos los del Pacto Histórico, les ha dado “culillo” defender, y es preciso aclarar, como ya lo hecho otros, que los dineros existentes para esta obra no son del gobierno actual, sino que ya estaban dados por el gobierno anterior, qué significa esto? Que Petro, no ha dado un solo peso, y “Nariño tanto que lo quiere”.