CALARCÁ O LA PIEDRA EN EL ZAPATO

Por: Alejandro Rosero Montenegro- Yuyay- Comunicador Social Periodista

Calarcá, así llaman a uno de los comandantes de las disidencias de las FARC, que ha llenado las más recientes páginas de los medios de comunicación por su extraña relación con el gobierno Petro, y los pobres avances en la política de Paz Total, unidos a capítulos oscuros en los que fue motivo de disputa entre los poderes públicos del país.

La vinculación reciente de este personaje a funcionarios de alto nivel en el Gobierno Nacional, tras una investigación publicada por Noticias Caracol, no puede pasar desapercibida. La posibilidad de que su poder corruptor haya contaminado a las fuerzas amadas nos pone en escenarios de años, y gobiernos anteriores que creíamos superados, como el congreso paramilitar o la incidencia de Pablo Escobar o el Cartel de Cali en la política de los años 80 y 90 del siglo pasado.

En cualquiera de esos casos, y en el de ahora la vergüenza alcanza sus máximos límites. Esperando que los resultados de las investigaciones respectivas puedan dar luces sobre el nivel de infiltración de los grupos armados ilegales en el Ejército, y en la Dirección Nacional de Inteligencia, este hecho puede y debe considerarse como un golpe más a la deteriorada imagen del Presidente, que intentó darle la vuelta a esas lastimosas experiencias anteriores, pero que se quedó corto gracias a las acciones negativas de sus colaboradores, que traicionaron su confianza y su proyecto político. Cómo decía Jaime Garzón, “el man es bueno, pero está muy mal rodeado”.

La liberación de Calarcá después de que fue detenido en vías de Antioquia transportando armas y material de guerra, junto a otros integrantes del grupo ilegal argumentando que era un gestor de paz por mantener diálogos con el Gobierno, iniciaron un camino negativo que alejó a Colombia de los Estados Unidos, que pedían al líder del grupo ilegal en extradición. Luego aparecen estas conversaciones y chats en diferentes plataformas que involucran a un General y un alto funcionario de la DNI, ponen en evidencia que algo no estaba funcionando adecuadamente en la intención de alcanzar la paz con esa disidencia de las FARC. El camino fue de espinas y no de rosas.

Duelen este tipo de eventos, claro, porque repetimos los vergonzosos hechos que en algún momento nos catalogaron como el país más corrupto de este lado del mundo. Duele que el Estado que debería estar al servicio de las comunidades y ciudadanos, a través de funcionarios “torcidos” se ponga al servicio de los ilegales. Ya no más, no seamos tan…

La Ñapa. Mi solidaridad con las víctimas de la citación de un artefacto explosivo en la madrugada de este martes, comerciantes, empresarios de la zona y de manera particular, con mis amigos de RCN Radio, que fue mi casa por más de 14 años, esperando que las investigaciones determinen si se trató de un atentado contra la Prensa u otro tipo de agresión. Deploro todo tipo de violencia.