COLOMBIA, PREPARAN A AGRICULTORES DE PALMA DE ACEITE, Y ASÍ CUMPLIR NORMA DE LA UE

En el mes de diciembre entra en vigor del Reglamento sobre Productos Libres de Deforestación de la Unión Europea (EUDR), en este caso, el sector palmicultor en Colombia, en beneficio del sector, en aras de la sostenibilidad, y la trazabilidad internacional, a través del Proyecto Coclí, una alianza entre BASF, la Organización Solidaridad en articulación con Fedepalma y Cenipalma, se  prepara frente al reglamento, con la adopción de prácticas sostenibles en 118,815 hectáreas de palma de aceite, que existen en el país.

Pequeños productores en 9 Departamentos

Implementado por Solidaridad, el proyecto también ha acompañado técnicamente a 1.577 pequeños palmicultores en nueve departamentos del país, sembrando las bases de una producción más sostenible.

Reacciones

“El mercado europeo exigirá ahora una rastreabilidad total desde el origen del fruto. Al notar que los pequeños productores del país aún presentaban vacíos técnicos frente al EUDR, decidimos actuar. Con el trabajo que hemos desarrollando en los dos años de existencia del Proyecto Coclí, no solo aseguramos una cadena de suministro certificada y libre de deforestación, sino que garantizamos un avance hacia una producción sostenible que fortalece las capacidades de quienes están en el territorio”, dijo, Ana Alba, gerente de Asuntos Gubernamentales de BASF Colombia.

Protección de la biodiversidad

Los Departamentos donde existen cultivos de Palma son, La Guajira, Cesar, Magdalena, Bolívar, Norte de Santander, Santander, Córdoba, Antioquia y Nariño. “Mediante asistencia técnica y operativa de sus cultivos, los palmicultores están aprendiendo a mitigar riesgos y a proteger las Áreas de Alto Valor de Conservación (AVC), territorios que hoy se resguardan para asegurar la conservación del medio ambiente y la biodiversidad”, señalaron en un comunicado.

Los estudios realizados por la Organización Solidaridad, revelaron que más de la mitad de los pequeños productores en el país presentan vacíos frente a las exigencias europeas; en este caso el Proyecto Coclí se ha enfocado en brindar acompañamiento directo en las fincas para cerrar esta brecha. Como resultado, comunidades enteras han fortalecido sus capacidades para cultivar de manera eficiente y aplicar prácticas que contribuyen al cuidado de sus ecosistemas.

Impacto social

La transformación ya es medible en la cadena de abastecimiento, se calcula que 168.160 toneladas de aceite de palma, y 13.793 toneladas de palmiste se han producido bajo criterios de sostenibilidad, listas para competir en los mercados más rigurosos del mundo.

Componente humano

En el tema social, el proyecto Coclí ha formado a 6.390 personas mediante 28 cursos sobre agricultura regenerativa, cálculo de huella de carbono, y manejo seguro de insumos. Este compromiso con el bienestar rural también se tradujo en la formalización de dos Sistemas de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo (SG-SST) para asociaciones de productores.

“A pocos meses de que Europa aplique sus nuevas barreras normativas, el Proyecto Coclí demuestra que es posible construir una agroindustria palmera competitiva, responsable y a la altura de las máximas regulaciones globales”, señalaron.