EMPRESAS DEBEN CUMPLIR DE INMEDIATO LAS NUEVAS OBLIGACIONES LABORALES

Desde el Ministerio del Trabajo señalaron que, ahora deben actuar con agilidad para ajustar sus prácticas internas, luego de ser decretadas las recientes modificaciones a la normativa laboral en Colombia.

Nuevas normas

Entre las principales medidas ya vigentes se encuentran, el incremento del recargo dominical, el ajuste en los contratos de aprendizaje, las nuevas reglas de los contratos a término fijo, y contratos por obra o labor.

Las acciones que requieren implementación inmediata están:

-Verificación de contratos de aprendizaje conforme a las nuevas condiciones legales.

 -Aplicación del recargo dominical al 80%.

-Gestión de horas extras y la validación del uso autorizado de empresas de servicios temporales.

-Pago del auxilio de conectividad para teletrabajadores.

-Ampliación de licencias remuneradas, y la actualización de procedimientos disciplinarios.

Seguimiento

“Es fundamental que las empresas se tomen en serio estas obligaciones, porque el Ministerio de Trabajo está haciendo seguimiento activo, y no dudará en ejercer su función de vigilancia. Las revisiones ya han comenzado en algunos sectores,” advirtió, Valeria Martínez, abogada senior del área laboral de KPMG.

Las organizaciones deben anticiparse a medidas como:

-Inicio de la jornada nocturna desde las 7:00 p.m.

-Ampliación progresiva del recargo dominical al 90% o 100%.

-Coordinación de actividades con el Servicio Público de Empleo.

-Inclusión de trabajadores con discapacidad y la actualización del Reglamento Interno de Trabajo, entre otras.

Este proceso de transformación representa una oportunidad para las organizaciones. “Más que una carga normativa, este es un momento clave para que las empresas modernicen sus prácticas laborales, se alineen con una visión más justa y actualizada del trabajo,” señaló, Juan Mauricio Joya Lizarazo, gerente senior de Servicios Legales.

A su vez, María Camila Ortiz, gerente del área laboral de KPMG, señaló, “La reforma laboral no solo busca corregir prácticas del pasado, sino adaptarse a nuevas realidades como el trabajo digital, la economía del cuidado, y la inclusión laboral. Es clave que las empresas comprendan el trasfondo de estos cambios, y no los vean únicamente como una carga regulatoria, sino como una oportunidad para generar valor desde el cumplimiento y la equidad.”