EN SAPUYES-NARIÑO, GOBERNACIÓN MEDIANTE CONVENIO SOLIDARIO CON JAC REALIZAN OBRAS VIALES

Se entregaron dos placas huella en zona rural del municipio de Sapuyes, sur de Nariño, en los sectores de Panamal, del corregimiento de El Espino, y Buena Esperanza, las cuales fueron ejecutadas mediante convenios solidarios con las Juntas de Acción Comunal. “Más que obras viales, estas intervenciones representan inversión directa en organización social, fortalecimiento comunitario y dinamización de la economía rural con el modelo Huellas para la Paz”, señalaron desde la Gobernación.       

Inversión y ejecución  

En la vereda Panamal en 100 metros de placa huella se invirtieron cerca de $99 millones, mientras que en la vereda Buena Esperanza se ejecutaron otros 100 metros bajo el mismo modelo solidario y costo.

Las obras fueron priorizadas por la comunidad y ejecutadas por sus propias Juntas de Acción Comunal, que asumieron la administración de los recursos y la supervisión del proceso constructivo.

Reacciones

El Gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar Jaramillo, reiteró que, “Huellas para la Paz materializa un mandato cercano a la gente; no solo entregamos obras, dejamos huellas en el territorio. El enfoque prioriza presencia institucional en zonas rurales que históricamente no recibieron inversión sostenida, fortaleciendo la confianza entre ciudadanía y Estado”.

De igual manera, Nelson Germán Chaucanes, Concejal del municipio de Sapuyes, señaló que el impacto supera la obra física, “Hoy estamos agradecidos porque este proyecto enriquece a muchos sectores. Los jóvenes, los niños y los adultos pueden transitar con seguridad. Es un recuerdo que queda en nuestro territorio”.

El Secretario de Infraestructura, Gabriel Osejo, destacó que el programa demuestra resultados concretos, “Son 170 proyectos en ejecución en todo el Departamento, cinco de ellos en Sapuyes. Estas placas huella transforman los accesos rurales. y fortalecen el empoderamiento administrativo de las Juntas”, afirmó.

Desde la comunidad

Tomás Orlando Oleado, presidente de la JAC de Buena Esperanza, afirmó que las obras ejecutadas por las Juntas reducen costos frente a esquemas tradicionales de contratación, y permiten que la inversión permanezca en el municipio. Hay ahorro para el gobierno, beneficio para la comunidad y cohesión social”, señaló.

Conectividad

Las dos placas huella simbolizan conectividad, competitividad, y dignidad rural. “Representan un modelo donde el Estado transfiere recursos, confía en la organización comunitaria, y construye paz desde el territorio. Huellas para la Paz consolida liderazgo social, activa economías locales, deja capacidad instalada en cada vereda intervenida, fortalecen a las Juntas de Acción Comunal, generan ahorro, empleo local, cohesión social, y mejora la conectividad rural e impacta de manera directa la economía agropecuaria, reduciendo las brechas históricas entre veredas y casco urbano”, afirmaron desde la Gobernación.