La Agencia Nacional de Tierras, ANT, entregó 592 hectáreas a 13 consejos comunitarios, en zona rural de Tumaco, donde predomina la comunidad afro, quienes llevan más de 20 años reclamando la ampliación y titulación de sus territorios.
En este caso, el director de la Agencia Nacional de Tierras, ANT, Juan Felipe Harman, recibió por parte de la comunidad, el compromiso de erradicación voluntaria de cultivos de hoja de coca para acceder a la propiedad de sus tierras, cabe decir que estos territorios históricamente son afectados por la presencia de grupos armados, la débil institucionalidad y economías ilegales.
La iniciativa “Erradicar para la Paz” brinda seguridad jurídica sobre la tierra y abre el camino para la llegada de proyectos productivos lícitos que permiten reemplazar la hoja de coca por alimentos en un lugar clave para las rutas del narcotráfico, señalaron desde la Entidad.


Apoyo de la Gobernación
En este caso, la Agencia Nacional de Tierras contó con el apoyo de la Gobernación de Nariño a cargo de, Luis Alfonso Escobar, logrando que 13 Consejos Comunitarios Afro de las zonas más apartadas recibieran 592 hectáreas, a cambio de asumir el compromiso de erradicar los cultivos de hoja de coca con el fin de desarrollar proyectos productivos lícitos.
Reacciones
James Toro, representante legal del Consejo Comunitario, Aguas Lindas de La Chorrera, expresó, “Esta es una de las mejores noticias con las que recibimos el 2026, este gobierno con el apoyo del Gobernador de Nariño asumió su compromiso con la paz, y el desarrollo de las comunidades afro. Vivimos un avance significativo, y una transición histórica de lo ilícito a lo legal y para nosotros, el verdadero desarrollo es seguir preservando nuestra cultura y nuestra identidad étnica, que son nuestra forma de vida”.


Los terrenos
Los predios, El Cabrero y El Darién adquiridos por la ANT, ubicados en corredores rurales de Tumaco históricamente disputados por el narcotráfico, permanecieron durante varios años sin un propietario definido, esto facilitó el uso ilegal del suelo y la violencia en el territorio.
“La Entidad en trabajo articulado con las comunidades realiza esfuerzos para erradicar los cultivos de hoja de coca, y promover los cultivos lícitos, mediante el acceso a la tierra, acuerdos sociales y garantías para la transformación productiva”, afirmaron.


Reclamo de tierra
Al respecto el director de la ANT, reafirmó, “Este proceso es valioso porque las comunidades llevaban más de 20 años reclamando la titulación y ampliación de sus territorios y, ante la presencia de los cultivos de hoja de coca, la institucionalidad nunca intervino, por ende, no erradicó los cultivos de coca ni entregó predios para que las comunidades pudieran sustituir y sembrar alimentos en tierra propia”.
La Autoridad de tierras señaló que, sin seguridad jurídica ni tierra propia, los programas de sustitución fracasan, ya que las familias no invierten ni permanecen en predios que legalmente no les pertenecen.


Líderes Afro
Yeferson Segura, representante del Consejo Comunitario Local Los Amigos de Espriella, en Tumaco, dijo, “Nuestro compromiso es erradicar voluntariamente para poder recibir los títulos legales de las tierras, desde hace décadas el proceso estaba frenado por la presencia de cultivos ilícitos. Hoy arrancamos la coca y apostamos por producir alimentos para nuestras familias y contribuir a la soberanía alimentaria de Colombia”.
Farlin Perea Rentería, directora de Asuntos Étnicos de la ANT señaló que, “Este es un mensaje positivo y ganador para el país, no solo entregamos tierras, sino que, cuando estas están afectadas por cultivos ilícitos, las comunidades demuestran su voluntad de erradicar y apostarle a la paz. Y, por supuesto, la Agencia Nacional de Tierras está para coadyuvar en este propósito.”
Las comunidades asumieron un compromiso jurídico y social de destinar las tierras entregadas exclusivamente a actividades lícitas, garantizando su uso sostenible y la permanencia en el territorio como propietarios legales, en el marco de los acuerdos establecidos con el Gobierno.
Las 592 hectáreas entregadas se suman a las más de 1.878.000 hectáreas tituladas durante el Gobierno central a comunidades campesinas y étnicas, una estrategia integral que articula el acceso a la tierra con la lucha contra las drogas, la sustitución de economías ilegales, y que continúa llegando con programas de Reforma Agraria a los territorios más apartados de Colombia.



