JÓVENES DE PASTO Y DE NARIÑO ¡UNIDOS!

Por: Jorge Arturo Bravo EL DESPERTADOR DEL SUR                                                 

Estamos a poco más de un mes de la gran fiesta electoral, a realizarse el próximo 18 de octubre en todo el país, cuando los jóvenes saldrán a las urnas para elegir a quienes, entre los 14 y 28 años de edad, irán a conformar los llamados Consejos Municipales y Departamental de Juventud, órganos legislativos juveniles creados mediante la Ley 375 de 1997, una Ley tan manoseada, y tan mal interpretada como nuestra Constitución, y muchas leyes colombianas.

Esperamos que estos Consejos de Juventud, al final de la jornada electoral, queden muy bien conformados, para que, por sus propias iniciativas, de manera independiente, unidos todos, “no manejados” por los jefes políticos de los partidos y grupos, tradicionales que “ya han metido sus narizotas”, puedan formular sus propios proyectos, planes y programas en procura de mejores reivindicaciones para la población juvenil, sin discriminación alguna.

Todavía tenemos tiempo, para que, desde la alcaldía de Pasto y desde la gobernación de Nariño, con sus entes respectivos, y desde la misma Registraduría, realicen una gran cruzada de información, formación y de capacitación a los jóvenes que están en este rango de edad 14 a 28 años, para que tengan el conocimiento suficiente de lo que, en realidad, son los Consejos Municipal y Departamental de Juventud, para que quienes resulten electos sepan para qué “carajo” fueron elegidos, capacitaciones que dudo las hayan realizado.

Capacitación que no solo debe hacerse en las instituciones educativas, No, esta debe hacerse en los barrios, con las Juntas de Acción Comunal, en los corregimientos, con los corregidores, para que a su vez repliquen entre los jóvenes y señoritas no escolarizados, pues quienes están fueran de las aulas escolares, también tiene derecho a formar parte de estos Consejos de Juventud.

Que ojalá, pues, el 18 de octubre, salgan a las urnas al menos veinte mil jóvenes o más, a poner en practica ese ejercicio electoral, que nos brinda la democracia en todos los pueblos de Colombia y del mundo entero; confiamos que lleguen jóvenes y señoritas con verdadero carisma de liderazgo y sean capaces de cuestionar y proponer, sin que les tiemble el pulso ni se les resquebraje la voz, sus propios planes y proyectos.