Por: Alejandro Rosero Montenegro (Yuyay) Comunicador Social Periodista
Se dice que, quien no conoce su historia está condenado a repetirla. Una afirmación la cual parece tomar vigencia cada vez que se acerca la época electoral, ahí los políticos parecen perder la memoria, o tergiversar la historia para manipular una y otra vez a los electores.
Este país debió vivir más de 200 años de gobiernos de las dos versiones de la Derecha: liberales y conservadores se repartieron el poder, y los recursos de este país sin poner el Estado al servicio de los más vulnerables.
Es que, en los años 60 y 70 del siglo pasado, llegaron al extremo de repartirse el control del país cada 4 años en lo que se conoció como el Frente Nacional y después de la Constitución Política de 1991, se disgregaron en una cantidad de movimientos y partidos políticos que solo disfrazan su esencia: simplemente vampiros del erario.
Lo complicado es que lo que hoy llaman Izquierda tampoco ha sido una oportunidad de cambio real. La cantidad de escándalos de personas relacionadas con presuntos casos de corrupción parecen repetir la historia que querían cambiar. Las promesas incumplidas parecen dar paso al círculo vicioso de los partidos tradicionales, que hoy tratan de unirse para convertirse en una competencia real para el gobierno que hoy está en el poder, y quiere mantenerlo para continuar con su proyecto político.
Hagan memoria, los peores años de Colombia están signados por la inoperancia del Estado en manos de los gobiernos, que nunca pudieron frenar la división de un país con millones de pobres, a los que convencieron de que, si eras de un partido, si abrazabas un color azul o rojo, si eras centralista o federalista, Bolivariano o Santanderista y, en la actualidad, de Derecha o de Izquierda, o Petrista, o Uribista; puedes pasar por encima de los que no están de acuerdo contigo. Las cosas no son así, es simple, solo hay que ser sensato y hacer memoria


