NUESTROS ISMOS

Por, Alejandro Rosero Montenegro

¡Qué días tan turbios vivimos en el país y el mundo! Son complejas las decisiones que se han tomado para con varios países por parte de aquellos que, amparados en el poder económico y militar, pasan por encima de otros Estados o de integrantes de pueblos y etnias.

Parece que hubiéramos retrocedido como raza humana, que estuviéramos en el siglo anterior cuando se cocinaron las condiciones para que viviéramos las guerras mundiales, ahí surgió el fascismo y el nazismo, ejemplos claros de gobiernos inhumanos que sirven a los intereses de algunos, y no de todos, se escudaban en el combate de otra expresión conocida como Comunismo, otra forma extraña de manejo político que se distorsionó con la actividad de sus malos liderazgos.

Todas esas figuras parecen renacer por estos días en la actitud guerrerista, racista y negativa de países como Rusia, Israel o Estados Unidos. Sus líderes son como egocéntricos monigotes que repiten los errores del pasado, atropellan a los débiles, discriminan a los migrantes y asesinan a pueblos enteros incluyendo a niños y niñas a los que matan de hambre, como ocurre en Gaza.

¿Qué tan cerca estamos de lo que pasó hace casi 100 años?, No lo sé, sin embargo, espero que sea lo suficientemente lejos para seguir creyendo en una humanidad que defiende la vida.

Algo similar ocurre en nuestra política criolla, me refiero a la aparición de nuestros Ismos, esa cantidad de adjetivos que intentan identificar a unos y otros, o sea, esa división que desde el siglo anterior tenemos y que parece estar ligada a extremos politiqueros, o sea, Conservatismo y Liberalismo, hijos de centralismo y federalismo, mejor dicho, estamos de Ismos hasta las tejas.

Lo peor llegó desde la segunda mitad del siglo XX, cuando luego del Gaitanismo acribillado por la violencia, aparecieron figuras como, el Laureanismo, el Pastranismo, los Lopistas, Turbayismo, entre otros. Y el panorama terminó por joderse, cuando a finales del siglo nos cayeron los del Samperismo, Pastranismo (versión gomela y empeorada), Gavirismo, Uribismo, Petrismo; uno tras otro estos movimientos no han cambiado nada, mejor dicho, seguimos con los mismos.

Yo hago parte de un movimiento que también ha tenido sus bemoles, el Periodismo, lo que sí tengo claro es que mi compromiso ha sido con la verdad y la buena información, este es mi ismo y no deseo cambiar. Ya se vienen buenas noticias, espérenme no se van a arrepentir.